Taller de orientación vocacional-existencial
Como decía Guillermo Borja, el ojo no puede verse a sí mismo. Por eso este taller no se hace en soledad ni entre desconocidos: se hace entre amigos, porque son ellos quienes pueden reflejarle a cada quien una habilidad que no sabía que tuviera, o señalar que acaso una limitación es más una creencia que una realidad. A partir de esa mirada compartida, cada adolescente explora sus intereses, motivaciones, habilidades y limitaciones para acercarse, con más claridad, a sus posibilidades reales frente a lo que viene y pueda elegir carrera y elegirse a sí mismo, sin disonancias internas.


